Durante siglos ha sido
el juego histórico más popular y continuo de la
fiesta de S. Emidio, desde la Edad Media (ya se tiene noticia
en los Estatutos de 1377) hasta mediados del Novecientos (cuando
fue sustituido por la edición moderna de la Quintana).
El palio toma su nombre del precioso paño que se daba
como premio al primero que alcanzaba tocarlo y era un terciopelo
de seda de color carmesí de 9 brazos de largo; tenía
que ser de “vaga mostra” (codiciosa muestra) y el
Consejo lo compraba en Foligno o Nápoles (por aproximadamente
40 escudos en el Quinientos).
El primer caballero vencedor del Palio del que tenemos noticia
fue Battaglino con un caballo bayo llamado Villano, ciego de
un ojo, de propiedad de Mariano de Camerino («habuit pallium»,
Riformanze, 5 agosto 1519) (v. caballeros vencedores).
Desde la segunda mitad del Setecientos el Palio llegó a
ser progresivamente una carrera de caballos, sacudidos y sin
jinetes (= «corsa dei barberi»).

En la primera mitad del Novecientos reaparecieron los jinetes, pero la carrera,
que ya había perdido su fascinación, cedió su sitio en los
años cincuenta a la edición moderna de la Quintana. |
|